Consejos útiles

Hay varias cosas que puedes hacer para estimular la salida de la leche y hacer que fluya mejor.

  • Es más fácil extraer la leche si estás relajada. Puedes probar ejercicios de respiración profunda, ejercicios de relajación que aprendiste en las clases prenatales, o imaginarte algo agradable (p.ej. estar sentada al sol al borde de un lago). 
  • Tomate el tiempo que haga falta. Andar atosigada dificultará la salida de la leche.
  • Procura estar sola y evita distracciones (conecta el contestador automático del teléfono y cierra la puerta mientras estás extrayendo).
  • Ten a tu alcance todo lo que puedas necesitar.
  • Acostumbrarte a un modo habitual de extraer puede contribuir a estimular un buen flujo de leche.
  •  Aplicar compresas calientes en los pechos favorece la salida y el flujo de la leche.
  • Ten los hombros relajados y la espalda y los brazos bien apoyados.

  • A muchas madres les resulta más fácil extraer la leche si el bebé está con ellas. Si estás separada de él, puedes mirar una foto suya, escuchar una grabación de su voz u oler una ropita suya.
  • Ten a mano una bebida agradable y algo sano para comer antes y durante la sesión de extracción.
  • Relajate todo lo que puedes.

Un extractor de leche es una máquina y no provocará en ti los mismos sentimientos que tu cálido y dulce bebé. Pero después de un tiempo aprenderás a provocar la salida de la leche durante la extracción. Ten paciencia y sé amable contigo misma.