


A los dos o tres días tras el parto notarás algo de hinchazón. Se debe a la producción gradual de leche que hace que tus pechos se hinchen y se calienten un poco. Este tipo de congestión es fisiológica y es una señal positiva que indica que la leche está «saliendo».
Sigue dando el pecho frecuentemente y sin restricciones. La congestión fisiológica no significa que estás produciendo demasiada leche, y es importante que, al mamar, el bebé vacíe el pecho para evitar que aparezca un problema de congestión patológica.
