Anatomí­a de los pechos durante la lactancia

Medela ha publicado recientemente los resultados de la investigación que invalidan conocimientos sobre la anatomí­a mamaria, establecidos desde hace 160 años. Esto tiene importantes consecuencias para las mujeres.

¿Qué ha cambiado?

  1. Los ductos se ramifican más cerca del pezón

     
  2. Los senos lactí­feros, descritos tradicionalmente, no existen

     
  3. El tejido glandular se encuentra más cerca del pezón

     
  4. La capa de grasa subcutánea es mí­nima en la base del pezón
     

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El Profesor Peter Hartmann junto con la Dra. Donna Geddes (de soltera Ramsay) y sus equipos, trabajando en colaboración con Medela en el Grupo de investigación sobre la lactación humana en la Universidad de Western Australia, investigaron la fisiologí­a del pecho materno durante la lactancia con el uso de la más moderna tecnologí­a de ultrasonido.

Sus hallazgos ponen fin a muchas conclusiones comúnmente aceptadas hasta hoy. La nueva imagen de la anatomí­a mamaria revelada indica que debe modificarse la forma de tratar y cuidar las mamas, especialmente en la cirugí­a. Ello ayuda a las madres en periodo de lactancia a comprender cómo funcionan sus mamas, en beneficio de su salud y la de sus bebés.

Entre otros hallazgos recientes, Dr. Ramsay descubrió que el número de ductos en la mama es menor de lo que se creí­a. La cirugí­a de modificación del tamaño del pecho deberá tomar esto en cuenta, porque la pérdida de apenas unos pocos ductos puede afectar seriamente la capacidad de la mujer para amamantar a sus hijos.

También ha cambiado nuestra comprensión de la forma producción y salida de la leche. El modelo aceptado hasta hoy incluí­a los llamados senos lactí­feros, lque se creí­an encargados de acumular la leche. Sin embargo, se ha descubierto que estos, en realidad, no existen.


Debido a la distribución irregular de las glándulas secretoras de leche, a la ausencia de senos lactí­feros y a la gran variabilidad del número de ductos, las madres deben considerar su anatomí­a particular cuando deciden cómo usar las manos para sostener los pechos al amantar al bebé o para la extracción manual de leche. Los estudios han demostrado también que la eyección rápida de la primera leche es importante para la bajada eficiente de la leche y que, por ello, es muy importante escoger embudos del tamaño correcto.

“Los beneficios de la lactancia son más evidentes que nunca; y cada vez son más las mujeres que desean amamantar a sus bebés. Pero la lactancia materna puede ser un proceso difí­cil. Por eso es tan importante la investigación. í‰sta ayuda a las madres y a las personas encargadas de su cuidado a comprender mejor la anatomí­a mamaria lo que, a su vez, facilita los primeros intentos de dar el pecho al bebé. La investigación también ayudará a quienes necesitan una cirugí­a de mama, asegurando que los cirujanos no expongan inadvertidamente la capacidad de amamantar a un riego mayor que el necesario”.

Dr. Leon Mitoulas, jefe de cientí­ficos de la Investigación sobre la lactancia en Medela