Cuidados para pezones doloridos

Aunque suele ser habitual sufrir algo de sensibilidad durante los primeros días de lactancia, dar el pecho no debería doler. Los pezones doloridos pueden deberse a que el bebé no se coloque bien en el pecho, o a que se agarre o retire de él de forma incorrecta. Si sufres dolor en los pezones, ponte en contacto siempre con tu consultora de lactancia.
Primeras semanas

La primera o las dos primeras semanas de lactancia

Cuando empieces a amamantar, los pezones se expondrán a una succión intensa. Al dar el pecho 10 o 12 veces cada 24 horas, los pezones pueden irritarse e incluso doler, pero se acostumbrarán enseguida y el dolor pasará. Asegúrate de que tu bebé se agarre correctamente desde el primer momento y no te olvides de cuidar tus pezones.

Cuidado de los pezones

Cuidado de los pezones

No es necesario que te limpies los pechos ni los pezones de una forma especial antes o después de dar el pecho a tu bebé. Simplemente, enjuágalos con agua limpia cuando te duches o te bañes cada día. Evita el jabón, los desinfectantes y todas las sustancias que puedan resecar o dañar la piel, los pezones o las areolas. Durante el embarazo, las glándulas de Montgomery que rodean el pezón empiezan a segregar un aceite natural que lubrica la piel y evita el crecimiento de bacterias. Solo tienes que dejar que esta sustancia natural haga su trabajo.

Como tratamiento diario para los pezones, puedes extraer unas gotas de leche después de la toma, masajearlas suavemente sobre la piel y dejarlas secar al aire. Si tienes la piel especialmente seca o dañada, puedes aplicarte en el pezón y la areola una pequeña cantidad de emoliente a base de lana natural purificada, también llamada lanolina. La lanolina ayuda a curar las heridas húmedas.

Por otra parte, debes evitar todos los discos absorbentes o sujetadores que tengan forro de plástico no transpirable.

Pezones doloridos

Pezones irritados y agrietados durante la lactancia

Si tienes los pezones irritados y agrietados, siempre hay un motivo. Pide ayuda cuanto antes para resolver el problema. Si el dolor es extremo, es posible que tengas que interrumpir temporalmente la lactancia. Durante dicha interrupción, es importante que sigas extrayendo la leche para evitar la congestión y seguir manteniendo la producción de leche. Tu consultora de lactancia puede informarte sobre cómo extraer leche con un sacaleches, la extracción manual y los métodos alternativos de alimentación del bebé durante este tiempo.

Para ayudar a que se curen, puedes aplicar crema para pezones o lanolina modificada una vez que se haya secado la leche materna extendida sobre los pezones y las areolas. La lanolina modificada se considera el mejor tratamiento. Evita todas las pomadas que tengan que limpiarse antes de la toma del bebé, ya que te irritarán la piel aún más. Los protectores de pezones también pueden ayudar a proteger los pezones doloridos entre toma y toma.

En algunos casos, el dolor de los pezones puede deberse a una candidiasis. Si sospechas que tienes candidiasis, ponte en contacto con tu médico para que te indique qué medicación debéis tomar tu bebé y tú.

Dar el pecho no debe doler. Si sufres problemas en los pechos, inflamación o dolor en los pezones, pregunta a tu consultora de lactancia.

 

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