Conoce a tu bebé recién nacido

Este es el momento que has estado esperando los últimos nueve meses: por fin puedes ver y conocer a tu bebé. ¿Qué ve, qué oye, qué siente? ¿Cómo te sentirás con tu bebé y cómo se desarrolla el vínculo entre ambos?
El aspecto del bebé

Cómo es tu bebé recién nacido

Los bebés pueden tener un aspecto un poco extraño al principio: pueden parecer aplastados, arrugados e incluso amoratados debido al parto. Tal vez tengan lo que se denomina «picadura de cigüeña», unas marcas rojas que desaparecen al cabo de pocos días. Las manos y los pies pueden tener un color azulado. Todo esto es totalmente normal: durante los siguientes días, la piel se alisará, la cabeza se volverá más redonda y el vérnix, que es la sustancia blanca y cremosa que protegía la piel del bebé dentro del vientre, desaparecerá.

Los sentidos del bebé

Qué pueden ver, sentir y oír los recién nacidos

Los bebés son capaces de ver en blanco, negro y gris desde el momento en el que nacen, pero solamente pueden enfocar la vista en cosas que estén a menos de 25 centímetros de distancia. Pueden verte la cara cuando los tienes en brazos e incluso puede que se queden mirándote un instante.

Además, los bebés pueden oír y sobresaltarse con los ruidos fuertes. Parece que prefieren las voces suaves. El bebé reconocerá tu voz y, si le hablas, se irá entablando una relación entre los dos que es importante para que desarrolle sus habilidades sociales en el futuro. No importa lo que le digas, pero el bebé responderá mejor a las voces suaves y cantarinas.

Tu bebé ya puede agarrar cosas. Prueba a tocarle la palma de la mano o acariciarle los pies.

Los bebés también tienen sentido del olfato: reconocen el olor de tu cuerpo y les hace sentirse seguros. Después de que nazca el bebé, mantenlo en contacto con tu piel y aliméntalo antes de darte una ducha.

Juega y comunícate con tu bebé todo lo que puedas. A los bebés les encanta que los abracen, dado que se han acostumbrado a estar en un espacio muy limitado dentro de tu vientre, de modo que al acurrucarse se sienten seguros.

Piel con piel

Contacto piel con piel con tu recién nacido

El tacto es sumamente importante para los bebés y, por eso, se coloca al bebé sobre tu tripa justo después del parto. El contacto de su piel con la tuya os ayuda a los dos a crear un vínculo y a que se calme si está molesto. Recuerda que a tu bebé le encanta que lo toquen y que es un factor importante de su desarrollo emocional.

Vínculo con tu bebé recién nacido

Los expertos en desarrollo infantil denominan vínculo a los sentimientos intensos de apego hacia el bebé que desarrollan las madres. Puede que sientas un amor y una afección arrolladoras, y un fuerte deseo por cuidarlo y protegerlo. Este vínculo varía mucho de una persona a otra, de modo que no debes preocuparte si no aparece de inmediato. Recuerda que tu bebé es una persona totalmente nueva y que, por muy mono que sea, te llevará un tiempo conocerlo. El verdadero vínculo entre padres e hijos solamente se desarrolla y se refuerza al cuidar del bebé.

Para ambos padres, lo principal es acostumbrarse a ocuparse del bebé: estar cerca de él, hablarle, sujetarlo y abrazarlo. Esto hará que os sintáis más seguros como progenitores y le aportará al bebé el mejor comienzo posible para su desarrollo emocional. Si tienes alguna duda, pregunta a tu profesional sanitario o a tu matrona.

 

Productos útiles
Productos útiles
Más información
Más información

Vuelta a casa con el bebé: qué puedes esperar

Leer más

Cómo buscar una consultora de lactancia

Leer más