La vuelta al trabajo después de la maternidad

Volver al trabajo tras la baja por maternidad no significa el fin de la lactancia. Con una buena planificación y comunicación, tu bebé puede seguir beneficiándose de tu leche materna. 

Returning to work as a breastfeeding mum

Encontrar el equilibrio correcto entre la vida laboral y personal puede ser complicado cuando planeas tu reincorporación al trabajo tras una baja por maternidad. Puede que te sientas indecisa entre la carga emocional que supone dejar a tu bebé y la necesidad de ganar dinero, o el deseo de seguir conectada a tu trabajo y progresar profesionalmente.

Si estás dando el pecho y deseas continuar, también necesitas pensar en cómo mantener tu suministro de leche y asegurarte de que tu bebé pueda seguir teniendo tu leche materna cuando no estés a su lado. A menudo, esto significa extraer leche materna en el trabajo, guardarla y transportarla de forma segura para que el cuidador pueda alimentar con ella a tu bebé.

¿Cuáles son los beneficios de mantener la lactancia cuando vuelves al trabajo?

Volver al trabajo puede ser una tortura cuando has pasado muchas semanas o meses tan cerca de tu bebé. Mantener la lactancia es un modo de conservar el importante vínculo establecido entre ambos y de acostumbraros a una nueva rutina.

La lactancia también puede ser una forma perfecta de volver a conectar después de pasar algún tiempo separados, como señala Peggy, un hijo, Suiza: «Volví a trabajar cuando Penelope tenía seis meses. En ese momento, aún seguía dándole el pecho justo antes de irme a la oficina y al regresar a casa. Ese siguió siendo nuestro momento especial juntas».

Recuerda también que tu bebé puede seguir disfrutando de todas las propiedades saludables y protectoras de la leche materna aunque regreses al trabajo. Hay muchos componentes en tu leche materna que combaten las infecciones y ayudan a tu pequeño a recuperarse más deprisa si se pone enfermo. Los estudios han demostrado que las madres lactantes faltan menos al trabajo que las que no dan el pecho, ya que sus bebés se ponen enfermos con menos frecuencia.1

¿Cuándo debería volver al trabajo?

Algunas madres no tienen mucho poder de decisión acerca de cuándo deben regresar al trabajo. Puede ser una fecha establecida por la empresa, la legislación en materia de maternidad de tu país o tus propias necesidades económicas. Si tienes la suerte de disponer de flexibilidad, considera los pros (como ingresos, desarrollo profesional, estimulación mental o contacto social) y los contras (estar lejos de tu bebé, costes de guardería o logística compleja), y habla con amigas y compañeras acerca de sus experiencias antes de decidir.

Ten en cuenta que la lactancia y la extracción de leche mientras trabajas, así como el cuidado de un bebé o un niño pequeño, pueden ser física y emocionalmente agotadores. No obstante, algunas madres descubren que la extracción les proporciona una pausa necesaria en las ajetreadas jornadas laborales.

«Volver a mi puesto y centrarme en mi trabajo durante ocho horas fue complicado, así que me vinieron muy bien las pausas para extraer leche», señala Monika, tres hijos, Suiza. «Era un momento para mí, en el que podía sentarme, cerrar los ojos y relajarme».

¿Y qué pasa con la guardería?

Elige una guardería que quiera dar a tu bebé tu leche materna extraída y que no tenga inconveniente en que le des el pecho a tu bebé cuando vayas a dejarlo y recogerlo. Antes de matricular a tu bebé, habla sobre este tema y explica tus necesidades claramente.

Pregunta cómo guardarán tu leche materna y asegúrate de suministrar una cantidad suficiente de biberones y tetinas desinfectados. Habla también sobre cómo le gusta tomar la leche a tu bebé: caliente o fría, mientras lo sujetan o de forma independiente bajo supervisión (si tiene seis meses o más), para que la acepte con mayor facilidad.

Si tienes la fortuna de que un familiar cuide de tu bebé, déjale leche de sobra e instrucciones. Gimena, dos hijos, Argentina, vio cómo a su hija le costó un poco acostumbrarse a una nueva forma de alimentación: «Volví a trabajar cuatro horas al día cuando mi hija cumplió nueve meses», señala. «Me levantaba temprano para extraer leche y dejaba un biberón de leche extraída a mi marido. Al principio, no quería tomar el biberón, pero seguimos ofreciéndoselo hasta que, finalmente, lo aceptó».

¿Qué debería preguntar a mi empresa?

Ponte en contacto con tu empresa en cuanto sepas cuándo tienes pensado volver a trabajar, aunque aún falten meses para ello. Habla del horario de trabajo y acerca de cómo pueden ayudarte para mantener la lactancia. Tal vez quieras regresar a tiempo parcial, buscar un puesto compartido o hacer un horario «comprimido», en el que trabajarás más horas cada jornada, pero menos días.

«Tuve una baja por maternidad de seis meses y me sentó bien volver a trabajar. Ahora trabajo a tiempo parcial, el 60 % de la semana, y es perfecto para mí», nos cuenta Andrea, dos hijos, Suiza.

Si trabajas para una organización grande, ponte en contacto con tu departamento de recursos humanos para conocer su política sobre lactancia. Si ningún miembro del personal ha extraído leche con anterioridad, serás toda una pionera y te convertirás en la primera en hacerlo.

Si tienes previsto extraer leche en el trabajo, avisa a tu empresa con la antelación necesaria. En muchos países, las empresas están obligadas por ley a proporcionar un espacio privado en el que las madres puedan realizar las extracciones, pausas periódicas para las extracciones y un lugar en el que guardar la leche materna de forma segura. Averigua si en tu país existe alguna norma laboral para las madres lactantes e infórmate sobre ella.

«Mi consejo es tener un plan antes de volver al trabajo», señala Shalena, dos hijos, Canadá. «Establece tus necesidades, con qué frecuencia necesitas extraer leche, durante cuánto tiempo y dónde. También es importante explicar que tus necesidades cambiarán a medida que tu bebé vaya creciendo. Asegúrate de conocer tus derechos y responsabilidades para establecer tus planes con confianza».

Una alternativa a la extracción en el trabajo es encontrar una guardería cerca de tu lugar de trabajo para que puedas realizar pausas para dar el pecho a tu bebé a las horas habituales de las tomas.  

¿Cómo debería prepararme para mi vuelta al trabajo tras la maternidad?

Si estás dando el pecho, practica la extracción y ofrece a tu bebé leche con un biberón o un vaso con unas semanas de antelación para que los dos os acostumbréis a este sistema de alimentación.

También debes decidir cuál es la mejor opción de extracción para ti. Puede ser un extractor de leche eléctrico, un extractor manual o incluso la extracción con la mano. Tu decisión se verá influida por la eficacia, el coste, la portabilidad y el nivel de ruido del extractor. 

Anima a familiares y amigos a alimentar con biberón a tu bebé utilizando leche materna extraída para que se acostumbre a ser alimentado por otras personas. Puede que tu bebé esté más dispuesto a aceptar la leche si se la ofrece otra persona y tú no estás en la misma habitación.

«Empezamos a utilizar el biberón con leche extraída bastante pronto, meses antes de volver al trabajo, así que tenía la tranquilidad de que esto no supondría un problema al regresar al trabajo», explica Lily, dos hijos, Reino Unido. «Probamos diferentes biberones y tetinas antes de encontrar una que le gustara a mi hijo».

Tras planificar minuciosamente tu regreso, llega el momento de pensar en la logística que supone la extracción de leche en el trabajo. Consulta nuestros artículos sobre extracción en el trabajo, cómo guardar y transportar la leche materna de forma segura y cómo extraer leche cuando no estás en casa.

Bibliografía

1 Murtagh L, Moulton AD. Working mothers, breastfeeding, and the law. Am J Public Health. 2011;101(2):217-223.